Como aquel niño que le amaba,
como aquel loco que soñaba,
sigue esperando ese tren de cariño que tal vez nunca llegó,
a tiempo,
al lugar donde mi ego admite crudamente que te extraño,
que sigue siendo importante,
su presencia.
Un buen día vendrá a su vida,
ese mismo que se llenara de amor,
ojala, así como el olor,
de una rosa,
aquella misma que vimos (hace algunos años) marchitar,
podamos celebrar,
que realmente somos felices,
que seguramente compartimos mas de un recuerdo,
que se queda dentro de nuestros corazones;
para reírnos
hoy, y mañana también...
te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario